Fondo social facilita la vuelta a clases

Para miles de padres y madres, la vuelta a clases de sus hijos llegó con ahorros, y no con los gastos extra que suelen hacerse necesarios para reempezar el año escolar: a través del Fondo Social de la Construcción, miles de sets de útiles fueron distribuidos a los trabajadores del sector como forma de colaborar a que sus niños puedan retornar a los estudios.

En todo el país, entre el 4 de febrero y el 7 de marzo de 2008, fueron entregados un conjunto de 13 artículos escolares por trabajador: una mochila, una túnica con moña, tres cuadernos de 96 hojas, una caja de 12 lápices de colores, una cartuchera, dos lápices de escribir, una goma de borrar, una goma de pegar, un sacapuntas y un juego de geometría.

En la casa de Richard Gadea, trabajador de la construcción que vive en Canelones, el set ya es parte de la rutina doméstica año tras año y los materiales son divididos entre los tres hijos que Gadea tiene en edad escolar. "Recibo los materiales desde que se creó el Fondo, eso es muy importante para mí, yo ya planifico mis gastos teniendo en cuenta eso", dice él, que es padre de cinco niños, con edades entre 13 años y 1 año.

También en Canelones, Wilson Cáceres recibe los útiles y se los da a su niño de 7 años. Este padre de cinco hijos –el más grande de 18 años y el menor de seis meses– evalúa el beneficio como una ayuda imprescindible a la hora de calcular el presupuesto doméstico. "Se hace un buen ahorro porque el set que te dan es bastante completo y todo es de buena calidad".

Para acceder al beneficio, el trabajador debe hacer el aporte regular al Banco de Previsión Social (BPS) y presentar su más reciente recibo de sueldo, la cédula del adulto y la de su hijo, y el carné escolar del niño.

Este año se entregaron 10.313 sets escolares completos: 5.840 fueron distribuidos en Montevideo y 4.473 se destinaron a beneficiarios en el interior de Uruguay. En 2007, fueron entregados 8.370 conjuntos de útiles, 4.827 de ellos en Montevideo y otros 3.543 en el interior. Desde 2000, 63.835 útiles escolares fueron distribuidos en todo el país a hijos de trabajadores de la industria de la construcción gracias al Fondo Social.

Carlos González vive en Paysandú y también utiliza el beneficio del Fondo Social para balancear los gastos que tiene todos los años con los útiles de sus tres hijos, de seis, nueve y 11 años. "Este año le dimos la túnica a la más chiquita, porque todos los años los hermanos tenían túnica y ahora le tocó a ella", cuenta.

González y su familia son usuarios del Fondo desde su inicio. El primer servicio que probaron fue la clínica odontológica que se abrió en Paysandú. Después pudieron disfrutar de las Termas de Guaviyú y se hicieron lentes en ópticas locales a través de los convenios firmados por el Fondo.

"Estimamos un ahorro importante con todo esto porque la industria nuestra es muy esporádica, son ocho meses de trabajo en todo el año. Estamos muy dependientes del clima, entonces esto es importantísimo para nosotros", considera el trabajador.

El Fondo Social de la Construcción fue creado hace 15 años y está integrado por la Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU), la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay (Appcu), la Liga de la Construcción del Uruguay (LCU) y el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca). Los recursos que posibilitan estos y otros beneficios del Fondo (como tratamiento dentario y cursos de informática, por ejemplo) son formados por el 1% sobre el monto gravado de aportes patronales y del trabajador al BPS (bajo el código 34), en que el sector empresarial participa con el 0,6825% del aporte y los obreros completan el 0,3175% restante.